Paso 7 ¿Cómo preparar una Oposición en Verano? Fortalece tu actitud

Nunca te rindas: “La vida es irnos reparando”

 

El hecho de salir fortalecidos de las situaciones adversas puede implicar que en un futuro, ante una situación que nos despierte los mismos sentimientos de frustración, tristeza, rabia o desesperanza, podamos reaccionar de forma distinta, escribir una historia con otro final.

1. Concepto

Estas preparando una oposición pero… ¡llega el verano!

 

Y el verano llega con su calor, sus ganas de salir, su multitud de planes. Sin embargo nosotros debemos seguir sentados en nuestro templo de estudio.

 

Está claro que las vacaciones de verano no son la mejor época para estar concentrados en “nuestro temario, nuestro proceso, nuestra convocatoria”…

 

Es duro y difícil concentrarse mientras vemos en las redes sociales a nuestros amigos en la piscina, en la playa, viajando, realizando todos esos planes que tanto nos apetecen, sin embargo nosotros continuamos ejecutando nuestra rutina de estudio perfectamente organizada y planificada

 

El verano es una época dura para todas las personas que opositan. Amigos y familiares empiezan a disfrutar de las vacaciones y hacer planes. Además, el buen tiempo no ayuda para nada a concentrarse. Tienes ganas de todo, menos de estudiar. Te Apetece salir de paseo, ir a la piscina o la playa; cualquier distracción, por mínima que sea, hace que preparar las oposiciones durante el periodo estival se nos haga cuesta arriba.

 

Es en estos momentos donde tu fuerza de voluntad y el apoyo de familiares y amigos juegan un papel clave para ser constante en el estudio. NO DEBEMOS PERDER DE VISTA NUESTRO OBJETIVO, debemos pensar a largo plazo.

Los meses de verano pueden parecer una distracción en el camino a lograr una plaza, pero en realidad pueden resultar una oportunidad si se aprovechan.

 

PIENSA: Un verano duro, merece la pena SI FINALMENTE, nuestra recompensa es ese trabajo soñado para toda la vida.

 

    2. Desarrollo

    1. INDICE

    1.... PREPARAR UNA OPOSICIÓN EN VERANO: 3

    2.... REORGANIZA TU PLANIFICACIÓN ESTOS MESES: 4

    2.1         RECOMENDACIONES: PONTELO FACIL. 5

    3. RESILENCIA PARA OPOSITORES.. 7

    2.2         ¿Qué cualidades tiene una persona resiliente?. 8

    2.3         ¿Cómo podemos mejorar esta destreza?. 9

    4.... OPOSITORES MOTIVADOS: OPOSITAD@S.. 11

    4.1         PREPARATE COMO AUXILIAR ADMINISTRATIVO Y ADMINISTRATIVO DEL ESTADO CON NOSOTROS   12

    1.... MOTÍVATE!!!. 14

    2.... FUENTES BIBLIOGRÁFICAS/RECURSOS.. 14

    3.... ¡¡TRABAJA EL PASO!! 15

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    PREPARAR UNA OPOSICIÓN EN VERANO:

       

      En el PASO DE SIETE queremos ayudarte a mantener tu fuerza de voluntad durante el verano. Para que te sea más leve preparar la oposición durante el periodo estival y seas capaz de mantenerte motivado y concentrado en tu objetivo y tu rutina de estudio pese a la actividad frenética vacacional de familiares y amigos.

      Te ofreceremos recomendaciones y consejos para que seas capaz de conseguirlo.

       

      ¿Comenzamos?...

       

      Ante todo debes cambiara el concepto que tienes de este verano, aceptarlo y optimizarlo al máximo. Debes pensar que cada uno de los días estás invirtiendo en tu futuro y este verano se te presenta como una oportunidad más para aprovechar mucho más el tiempo.

       

       

      Tienes todo el verano por delante para prepararte. El tiempo es un tesoro para la persona que oposita y en este caso el tiempo tiene que jugar a tu favor. Con más tiempo para estudiar, irás mucho mejor preparado a la oposición y en verano disponemos de mucho más tiempo

       

       

       

      Es vital ser optimista sobre el futuro. Cuando el ánimo decaiga y te juegue una mala pasada, visualiza en tu mente cómo será tu vida una vez que apruebes las oposiciones, y tengas la plaza con la que tanto has soñado.

       

      Una actitud positiva siempre es

      El mejor motor para lograr tu objetivo.

       

      Estudiar oposiciones en verano es posible si sigues unas determinadas pautas que te ayuden a mantener la concentración y el rendimiento.

       

      El verano puede ser una gran oportunidad en el proceso de preparación de una oposición. Sin embargo, para PODER sacar la mayor rentabilidad a las mismas hay que ser capaz de encontrar un punto de equilibrio:

      • Por un lado, disfrutar de unos días de un merecido descanso;
      • Por el otro, no dejar de estudiar completamente para que no cueste tanto volver a la rutina después.

       

      1. REORGANIZA TU PLANIFICACIÓN ESTOS MESES:

       

      En otras palabras, te recomendamos no invertir más que un par de horas de estudio diario durante el verano. Esto te servirá para tener fresco el temario e, incluso, para poder adelantar en el material a estudiar, pero sin la presión de una jornada habitual de preparación.

       

      Aunque planifiques unos días de descanso total de la preparación, es preferible que cuentes con un plan de estudio diseñado para estos meses de calor.

      Es importante determinar un horario que sea más flexible y que se adapte a actividad familiar. La clave está en que el plan de estudio sea realista y que los objetivos se cumplan.

       

      Aproveche ESTAS semanas para lograr despejar la mente, salir de casa, tomar un tiempo para compartir con los amigos y aumentar el tiempo dedicado al ejercicio físico.

       

        1. RECOMENDACIONES: PONTELO FACIL

       

      Busca las mejores condiciones y el mejor ambiente para estudiar:

       

      Combate el calor: una jornada de estudio puede ser muy agobiante si estás pasando calor. No es nada recomendable, así que Mantén tu lugar de estudio ventilado y fresco, e intenta estudiar principalmente en las horas de menos calor a primera hora de la mañana o por la noche. Debes elegir el momento del día en que estés más despierto y puedas sacar mayor rendimiento; De esta forma durante el día puedas destinar ratitos a descansar y disfrutar del verano, piscina, playa, amigos, salidas o excursiones saliendo de la rutina y sin abandonar el ritmo de estudio

       

      El verano conlleva que en tu casa además de  más calor, haya más jaleo, niños en casa, familiares de vacaciones, etc. Eso te puede influir negativamente, no sólo porque impidan que te concentres en el estudio.

       

      Si lo crees conveniente, acude a la biblioteca, salas de estudio, o por qué no, estudia con otros opositores o que estén en tu misma situación.  En verano las bibliotecas son templos de concentración donde aprovecharás al 100% del tiempo. Allí en encontraremos la temperatura ideal , el silencio que necesitas.

       

       

      Organiza tu día a día: ten planificado lo que harás cada día y a cada hora, e intenta cumplir con el horario a rajatabla. Eso sí, a la hora de planificar tu jornada, intenta ser realista para no crear unas expectativas que no vas a poder cumplir.

       

       

      No te olvides del descanso: en toda jornada de estudio el tiempo de descanso es fundamental para liberar la mente de estrés y tener un alto rendimiento. Haz un pequeño paréntesis cada dos horas estudiando y regálate algún premio, como pasar un día con amigos.

       

       

      Cuida tu alimentación: en verano tendemos a llevar una alimentación más desordenada, con horarios cambiados, falta de apetitito o justo lo contrario. Sin embargo, para un buen rendimiento de la memoria y la concentración es esencial que el opositor lleve una dieta equilibrada: tres comidas diarias, beber mínimo dos litros de agua e incluso algún refresco cada día No olvides que debes mantenerte hidratado para lograr un óptimo rendimiento.

       

      Evita la ansiedad: especialmente si te encuentras solo en casa en esta época del año, intenta evitar los momentos de ansiedad. Para ello como te hemos recomendado en otros programas puedes salir a hacer deporte, realizar ejercicios de meditación o practicar yoga, entre otras actividades. Es importante Dormir las horas suficientes. El descanso también se resiente con el calor. Estar descansado te ayudará a sentirte más relajado.

       

      No te autoengañes: pensar que vas a poder seguir tu ritmo de estudio en la piscina o la playa no es realista. Es mejor que sigas estudiando en tu lugar habitual y establezcas momentos determinados para disfrutar. De esta manera lograrás un mejor rendimiento cuando vuelvas a coger los libros.

       

       

      El entorno familiar y personal en general es fundamental

       

      Es importante que tu familia, amigos, pareja, que todos los que te rodean sean conscientes de tu situación: deben conocer que tu prioridad este verano es estudiar.

       

      Si es necesario recuérdaselo todas las veces que sea necesario, cuando el jaleo y ruido en casa te impidan concentrarte o cuando los amigos insistentemente te hagan partícipes de sus planes.

       

      Llega a acuerdos con familiares, amigos y pareja. Es importante que les expliques tu situación y que ellos respeten tus horarios. Así sabrán cuando pueden o no llamarte para quedar.

       

      Tú eres el único que puede gestionar tu tiempo, INTENTA QUE LOS DEMAS PUEDAN RESPETAR ESTO Y sólo te INVITEN A ESOS MARAVILLOSOS PLANES en tus ratos libres.

       

      Apóyate en quienes más quieres: pide a tu familia y amigos que te apoyen en tu iniciativa y, a su vez, habla con ellos cuando veas que las fuerzas flaquean.

       

      Contar con un grupo de apoyo es fundamental para mantenerte motivado. Es importante que compartas con otros opositores tus inquietudes.

       

      Charlar, poner en común lo que os preocupa y sobre todo darte cuenta de que no eres el único que este verano no va a tener vacaciones, te darás cuenta de que hay mucha más gente en tu situación.

       

      No te fustigues pensando que tú no puedes hacer lo mismo que los demás

       

       Claro que puedes, pero a otro ritmo, a tu ritmo.

       

      Es importante que dispongas de tus momentos de ocio, divertirte te ayudará a desconectar, cargar pilas y volver al estudio con más ganas y fuerza.

       

      En principio no pasa nada porque te escapes algún día, disfrútalo y vuelve como si hubieras dado la vuelta al mundo.

       

      Pero si tienes la oposición a la vuelta del verano, quizá sea mejor que esto ni te lo plantees, confórmate con tener tus ratos libres diarios y no rompas el ritmo con largas escapadas, quizás volver a la rutina del estudio te costará mucho más. Tú mismo eres consciente de que no estás en condiciones de perder ni un momento, piensa en todos los veranos que te esperan cuando la plaza sea tuya, ahí vas a tener todos tus días de vacaciones intactos para hacer lo que más te gusta y recuperar el tiempo, no perdido, sino que has invertido para llegar a esa meta. Al final, que es un verano en todos los veranos de tu vida.

       

      Compagina las oposiciones con tus actividades de ocio. Como ya te hemos dicho, hay día para todo. Deberás de seguir con el hábito adquirido durante los meses anteriores y respetar tus horarios de estudio. Pero no por ello debes dejar las actividades de ocio a un lado. Con una buena organización y control del tiempo no desperdiciarás el verano ni para estudiar ni para disfrutar.

       

      Piensa a largo plazo: la fuerza de voluntad tienes que encontrarla en la visualización de tu futuro a largo plazo. Todo esfuerzo tiene su recompensa

       

      ¡ADIOS Agobios y ansiedad !

       

      El verano es visto para muchos opositores como la época para adelantar mucho estudio, conseguir avanzar de manera milagrosa y así compensar si durante el año se ha conseguido menos de lo esperado. ¡Sabes perfectamente que esto no será así!

       

       

      NO ESPERES MILAGROS DURANTE EL VERANO. Es fundamental que no te exijas más de lo que sabes que no puedes dar y, en caso de comenzar con pensamientos angustiosos, cierra los libros y sal a dar un paseo, cambia de actividad. Volverás con las pilas bien cargadas.

       

       

      CONCLUSION: ¡Gestiona bien tu tiempo y avanzarás en los estudios pero también disfrutarás de amigos y pareja en la playa o en la montaña con la tarea hecha!

       

       

      3. RESILENCIA PARA OPOSITORES

       

      Ella si es capaz de superarlo… no todas tenemos su fortaleza. Cualquiera en su lugar no lo hubiera logrado… él siempre se levanta de las caídas. Ha nacido con ese don para afrontar las tragedias.

       

      Todas estas frases hablan de personas que logran superar la tragedia, la adversidad, las situaciones de duelo y pérdida, por duras y difíciles que sean… ¿Cómo lo hacen? ¿Son de una “pasta” especial? ¿Nacen o se hacen con esa capacidad? Vamos a hablar de resiliencia

       

       HOY  hablaremos de  RESILIENCIA para OPOSITORES

       

      Desarrollar una capacidad de RESILIENCIA es CLAVE, para gestionar la montaña rusa emocional que supone opositar.

      • La falta de tiempo
      • La acumulación de tareas
      • Contratiempos
      • Bajo rendimiento
      • Fatiga y desmotivación

       

      ¿Os suena?

      No podemos dejar que esto nos afecte, no podemos dejarnos llevar por las emociones que pueden llegar a generarnos y debemos APRENDER A CRECER ANTE LA ADVERSIDAD y obtener un aprendizaje de ella

      Resiliencia es una palabra que tiene varias acepciones y que se utiliza en diferentes disciplinas. Pero, en general, RESILIENCIA es esa habilidad psicológica que pueden tener las personas al adaptarse y salir fortalecidos ante situaciones adversas.

      Es justo eso que nos empuja a transformar los obstáculos y dificultades en fuerza e impulso para así poder superarse y salir confortado de la situación.

      Como decíamos al principio desarrollar la capacidad de resiliencia puede ser clave para afrontar todo lo que está por venir a lo largo de la oposición.

       

        1. ¿Qué cualidades tiene una persona resiliente?

       

      Entre otras una persona resiliente posee:

      • Alto grado de autoconocimiento y autoestima
      • Empatía
      • Autonomía
      • Afrontamiento positivo de la adversidad
      • Conciencia de presente y optimismo
      • Flexibilidad + Perseverancia
      • Sociabilidad
      • Tolerancia a la frustración y a la incertidumbre

       

      Si hasta ahora no te reconoces como una persona resiliente, no te preocupes, porque como en toda habilidad hay espacio para la mejora habilidad.

       

      Ya que cuenta con una parte innata y otra parte que se puede aprender, trabajar y mejorar con el tiempo.

       

        1. ¿Cómo podemos mejorar esta destreza?

       

      Para mejorar nuestra resiliencia necesitamos fortalecer las cualidades que nos permiten una adaptación positiva en una situación de adversidad o sufrimiento.

      En primer lugar y como siempre es fundamental la autoexploración, conocerse a uno mismo, para así poder plantar cara a situaciones difíciles y evitar cualquier acto de impulsividad. Saber de primera mano cuales son nuestras posibilidades y nuestras limitaciones reales.

      Cuida cómo te hablas, qué te dices. Confía en tus capacidades

      Háblate con cariño, con respeto. Sé flexible contigo mismo o contigo misma, tolera tus momentos de malestar sin culparte por sentirlos. Permítete sentir. Equilibra tus recursos, sin caer en la autoexigencia o el perfeccionismo, respetando tus ritmos, sin dejarte arrastrar por la presión, recordándote tus capacidades.

      Ten sentido del Humor y sonrisa ante las dificultades

      Fomenta las emociones placenteras, los momentos agradables, distendidos, divertidos. Te ayudarán a desconectar, a liberar tensión y a coger fuerzas. Fomenta las ilusiones, las motivaciones y la esperanza.

      De la misma manera que es imprescindible que seamos capaces de gestionar correctamente nuestras emociones. Hoy las trataremos de forma liviana, ya que dedicaremos un programa integro a la gestión emocional.

       Evita actuar de manera impulsiva. La forma en que interpretas tus emociones te pueden cambiar la vida, ya que te condicionan directamente.

      Resulta muy importante ser capaz de gestionar las emociones para tenerlas bajo control siempre que se pueda

      ¿Por qué se descontrolan nuestras emociones?  (enfado, miedo, alegría, tristeza)

      En realidad se trata de una respuesta evolutiva y automática, la amígdala de tu cerebro es la encargada de hacer que se disparen las emociones ante un estímulo concreto.

      Una vez que se produce la activación, es más difícil de controlarlas, por lo tanto como siempre es mucho mejor tratar de prevenir que un contratiempo haga que se nos disparen las emociones, que tratar de controlar esas emociones después.

       

      Para poder prevenirlo deberemos actuar antes de que se produzca la activación, detectando e identificando las señales que nos indican que la activación podría producirse.

      Los expertos dicen que las emociones positivas como la alegría, el placer duran menos que las emociones negativas. Durando la tristeza cuatro veces más que la alegría.

      Si conseguimos prevenir la activación deberemos:

      1. Reafírmate: valora tus virtudes y puntos fuertes.
      2. Distrae tu atención, desvincúlate de la emoción negativa que hemos conseguido que no se active, centrando tu atención en pensamientos neutros

      Si no conseguimos parar la activación ¿qué debemos hacer?

      1. Intenta no pensar en lo que te preocupa o se volverá un pensamiento cada vez más recurrente.
      2. Pospón la preocupación, date un tiempo, media hora será suficiente, tras ese período la intensidad de las emociones habrán descendido.
      3. Respira hondo y relájate: debemos tratar la causa, no el síntoma. Encuentra el motivo. Se honesto contigo mismo, conocer el motivo nos ayudara a tratar la causa.
      4. Trata de liberar tensión, a veces parecemos una a presión y debemos dejar salir parte de ella
      5. Busca un espejo: sepárate por un momento de tu emocionalidad. Obsérvate de manera objetiva. Practica la empatía contigo mismo.

       

      Recuerda que la emoción surge en el inconsciente, cuando la percibimos ha pasado a la consciencia, debemos controlarla antes de que seamos capaces de percibirla

       

      Trabaja tu autoestima y confianza, te ayudarán mucho en los momentos de bajón. ¿Cúanto te valoras? ¿Cúal es tu nivel de autoconfianza? ¿Cuánto crees en ti?

       

      Cree en ti con tanta fuerza que el mundo no pueda evitar creer en ti también

       

      Se optimista:

      • Practica el autodialogo positivo (¿alguna vez te has dicho algo bonito?) Pues hazlo, es el momento de empezar
      • Visualiza metas, objetivos, situaciones de manera positiva
      • Trata a la gente con amabilidad y respeto y verás cómo recibirás el mismo trato

       

      Pon límites al control. Tolera la incertidumbre Es normal querer tener certidumbres, certezas, la seguridad y la tranquilidad de saber lo que va a ocurrir, pero no es posible, no lo es tenerlo todo bajo control.

       

      Sé realista

      En la vida suceden acontecimientos tanto positivos como negativos, la vida es un cambio constante. No caigas en la personalización “no todo te pasa a ti”.

       

      Algunas emociones, como la ansiedad, la inquietud, el nerviosismo o el enfado, pueden dificultarnos a la hora de interpretar la realidad. Dependiendo de en dónde enfoquemos nuestra atención, con qué nos quedemos, qué filtremos…, nos sentiremos de un modo u otro. Intenta tener una visión de conjunto y céntrate en los racional y objetivo y no sólo en tu interpretación.

       

      No dejes que el miedo no condicione tu vida

      Debemos dejar de sentirnos atrapados por nuestros pensamientos anticipatorios, y por las emociones como el miedo, la impotencia o la vulnerabilidad, y trabajar diariamente para aceptarlas y regularlas.

       

      Y además:

       

      1. Identifica y acepta lo que está sucediendo.
      2. Aprende a relativizar su importancia.
      3. Escribe un diario y descarga con la escritura todos tus malos pensamientos.
      4. Convierte los problemas en desafíos y visualízate superándolos.
      5. Disfruta del proceso de autoconocimiento y crecimiento personal que estás experimentando. Es una oportunidad excelente para ser mejores.
      6. No te olvides de buscar la parte positiva de cada cosa.

       

       

      Pedir ayuda también forma parte del camino. No te encierres. Cuenta con una red de apoyo y colaboración. Que como tu mantengan una actitud positiva y te den apoyo moral.

       

       

      Nunca te rindas: “La vida es irnos reparando”

       

      El hecho de salir fortalecidos de las situaciones adversas puede implicar que en un futuro, ante una situación que nos despierte los mismos sentimientos de frustración, tristeza, rabia o desesperanza, podamos reaccionar de forma distinta, escribir una historia con otro final

      3. Fuentes bibliográficas y recursos

      4. ¡¡Motívate!!